¡Inusitado, por infrecuente! Es así que resulta sumamente gratificante ver desfilar a cinco cuartetos de cuerda diferentes, formados por jóvenes alumnos de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, tocando con gran calidad y ofreciendo un programa de cinco obras de las cuales solamente una pertenece al gran repertorio: las demás apenas se escuchan en las salas de conciertos, a pesar de su innegable calidad. De los quince violinistas/violistas, nueve son de nacionalidad española, todo un record en el cultivo del cuarteto un tanto abandonado en los conservatorios por los pobres resultados, particularmente en materia de afinación, lo que a su vez es atribuible a la obsoleta pedagogía de cuerdas que padecen la gran mayoría de los principiantes: eso, luego, ya no tiene remedio, y he ahí las consecuencias. Los que actuaron esta velada…
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