El ciclo de Juventudes Musicales de Valladolid, patrocinado por la Obra Social de Caja España, siempre supone un soplo de aire fresco en la excelente oferta musical de la capital del Pisuerga, como contrapunto digno y complementario a los interesantes ciclos del Centro Cultural Miguel Delibes, que carece en la actualidad justamente de lo que da Juventudes Musicales: una oportunidad para intérpretes que, aún en periodo de formación, posean ya un currículum importante. Resulta cuando menos sorprendente pensar en que la calidad musical de un concierto por el que el melómano paga dos o tres euros, como el de González Monjas y Fragkos, termina siendo más satisfactorio artísticamente que otros por los que se pagan setenta, como algunos de Cecilia Bartoli a los que tuve oportunidad de acudir. Pero ya sabemos que el mundo musical es muy…
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