Exceptuando colaboraciones puntuales con el Covent Garden o el Festival de Edimburgo, Opera Rara es ya casi la única discográfica que sigue grabando en estudio, aunque buscando siempre el acercamiento al público con un concierto que suele seguir a las sesiones de grabación. Es un modo de trabajar meticuloso, como la preparación de partituras que no han visto la luz, contrastando copias y variantes, lo que las convierte en verdaderas ediciones críticas. No voy a recordar los inicios, cuando Don White y Patric Schmid se dedicaban a promover conciertos de óperas desconocidas, antes de convertir Opera Rara en discográfica, ya lo hice en el obituario cuando falleció este último [Leer]. Pero cuatro décadas de actividad discográfica merecen un análisis en sí mismo: caminos emprendidos, resultados conseguidos y planteamientos de futuro. Gaetano…
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