La presente edición del Festival Mozart de A Coruña llegó a su fin con el éxito clamoroso que este año le venía haciendo falta con cierta urgencia. Para ello, se invitó a ese trabajador incansable de la música barroca en general -y de la de Haendel en particular- que es Alan Curtis, con su Complesso Barocco, que, en su tercera visita a Galicia en la presente temporada, nos presentó toda una rareza: el pasticcio Giove in Argo, que incluye arias que reaparecerán en otras óperas de Haendel, tales como Ezio, Alcina, Imeneo, Teseo o Arminio, por poner algunos ejemplos. Una ópera que data de 1739 y que presenta no pocas particularidades con respecto a otras obras del mismo autor, tales como el amplio uso del coro, o el hecho de confiar a voces masculinas todos los papeles de hombre, reservando a las femeninas los papeles de mujer -esto es, no…
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