Promedia la temporada en el Colón y ya estamos los abonados preguntándonos: "¿Qué he hecho yo para merecer esto?".Ocurre que, como suele suceder por estos lados cuando se trata de asuntos vinculados con temas teatrales, cinematográficos o artísticos en general, se descubren insospechados e imprevistos déficits presupuestarios. Claro que el pecado original consiste siempre en considerar un "gasto" lo que otros países menos avisados que el nuestro valoran como "inversión".Así las cosas, la Subsecretaria de Acción Cultural de la ciudad de Buenos Aires, la señora Liliana Graciela Barela de Balbi, descubrió un malhadado día que los números del Colón "no cerraban" y resolvió -como primera medida- sugerir a la dirección del Teatro trasladar el último título previsto para la actual temporada (en diciembre de 1999), esto es, Lucia di Lammermoor…
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