Cuanto más escucho la música de cámara escrita por Franz-Joseph Haydn (1732-1809), figura excelsa del clasicismo vienés, tanto más me sorprende y maravilla la calidad constante y elevada de su producción fecunda y diversa.Esto me ocurre en particular con sus cuartetos de cuerdas, género compuesto por dos violines, viola y violonchelo, al que Haydn dio forma y estructura. Cierto, entre sus 68 cuartetos de cuerdas hay unos más inspirados que otros, pero difícilmente se encontrará alguno que no deleite el oído y contente el espíritu, aún entre sus primeros intentos en el género.Obras y conjuntoA aquellos que comparten el prejuicio corriente que atribuye frialdad y falta de sentimiento a la música de Haydn, para su desengaño solo les recomiendo que presten oído al ‘largo assai’ de su Cuarteto de cuerdas en sol menor opus 74 N° 3, Hob.…
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