Este año, los programadores de la nueva temporada de la OFGC han decidido renunciar a poner un título global a la temporada, vistas las incongruencias producidas entre las obras programadas y el motivo conductor de la pasada edición. A cambio, se ha optado por resaltar el título individualizado para cada velada. En esta ocasión para el concierto inaugural se eligió el de “Nuevos Mundos”.Con este epigrama se ha querido quizá mencionar la importancia que estas obras han tenido en el transcurso de la historia de la música clásica -importancia siempre sujeta al criterio subjetivo del más entendido- porque si nos atenemos al aspecto meramente interpretativo la novedad brilló por su ausencia, siendo testigos de unas lecturas mustias y torpes en ocasiones, por no decir rayanas en la mediocridad. ¿Tendrían que ver estos lamentables resultados…
Comentarios