Con este concierto, se recuperó, tras varios lustros, el uso del Castillo de Vila Fortuny, como lugar privilegiado para la música del Festival. Para la música de cámara, las bóvedas del castillo son muy apropiadas. En forma de 'L', los músicos se colocan en la esquina, y una excelente acústica, una iluminación inspirada, y un ambiente acogedor (aire acondicionado sin ruido), dan cabida cómodamente a unas 350 personas. El presidente del festival, Don Ángel Recasens, destacó este hecho con breves palabras, agradeciendo a las actuales dueños del castillo su disposición de ponerlo al servicio de la buena música.Desgraciadamente, la calidad de la música del primer concierto dejó mucho que desear. El Quinteto Pablo Sorozábal, en su formación tradicional (flauta travesera y piccolo, oboe, clarinete, fagot y trompa) toca técnicamente con plena…
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