Hay personas estrechas de miras y cortas de luces (y hasta se autoproclaman “melómanos”) que creen que la música es sólo música (ta-ra-rá-ta-chín) con lo que se pierden lo esencial de la Música; que es todo, vida y muerte, amor y desdicha, poesía y colores, transgresión e inconsciente, abismo y destino…: el descubrimiento de un mundo. Por eso es el "arte de las artes", el camino que más nos permite aproximarnos a la “cosa en sí”, “detrás” de las engañosas apariencias. La performance electroacústica propuesta por Eduardo Polonio (Madrid, 1941) debería abrir los ojos y los oídos (y, más que nada, la sensibilidad) de todos. Además de su maestría, más que demostrada, en la creación sonora, en esta ocasión se vale de un motivo prodigioso: los poemas de Djuna Barnes (Cornwall-on-Hudson, una colonia de artistas en Nueva York, 1892 - Nueva York,…
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