Cuando el sábado 11 de agosto, Zubin Mehta se aprestaba a dirigir a la Orquesta Filarmónica de Israel en un concierto dedicado a la recaudación de fondos para las entidades de beneficencia judías del país, un miembro del Coro Polifónico Nacional, Consuelo Alvarez, se adelantó al proscenio y explicó, con anuencia del director, las condiciones en que se venían desarrollando las tareas de dicho coro, lo que mereció una ovación del público presente.Por si este gesto inesperado fuera poco, todos sus integrantes, después de una inolvidable interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven, desplegaron una pancarta con la leyenda 'No a un Estado genocida de la cultura'.El público volvió a aplaudir fervorosamente en una noche en que la Oda a la Alegría magistralmente cantada por el Coro y los solistas Darío Volonté, Cecilia Díaz, Luis Gaeta y…
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