Aparte del desempeño sensitivo, preciso y diligente del costarricense Pablo Ortiz, como solista en el Concierto para guitarra y orquesta opus 67, del inglés Malcolm Arnold (1921-2006), recibí pocas satisfacciones estético-musicales del décimo concierto de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN).Con el ruso Mark Kadin en el podio como director invitado, la función se llevó a cabo el viernes 22, en el Teatro Nacional (TN), ante una audiencia más bien escasa.Dos conocidas piezas completaron el programa: al comienzo, el Adagio para cuerdas en si menor opus 11, del estadounidense Samuel Barber (1910-1981); al final, la Sinfonía fantástica opus 14, del francés Hector Berlioz (1803-1869), ambas ejecutadas por la OSN en muchas ocasiones.Arnold y Ortiz La ágil y puntual interpretación de Ortiz no merecía el acompañamiento…
Comentarios