Petibon participa de características poco habituales: dotada de una excelente voz, que luce ante todo en una explosiva zona de descarga, el tipo de impostación la acerca más sin embargo a las sopranos ligeras. De hecho, toda la zona medio-grave sufre una evidente descompensación (el primer paso no está solucionado), pese a que el apoyo de algunos graves, audibles, sea equilibrado y útil. Hacia el agudo no hay problemas, y la técnica para atacar el sobreagudo es magnífica; lo que no ocurre con las agilidades, ya que la soprano en realidad no es demasiado flexible para recoger todo su caudal, con lo cual ahí pierde algo de precisión sin llegar a suponer un problema grave.
Pese a estos defectillos, los puntos fuertes de la soprano, es decir, una gran voz bien resonada y -algo no apuntado hasta ahora- una actividad escénica e inteligencia…
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