Ambiente de las grandes ocasiones en el Auditorio de Galicia: la sala llena hasta la bandera con ocasión del concierto de la Sinfónica de Galicia en conmemoración del centenario de la muerte de Gustav Mahler; esto es, para escuchar a una orquesta cuya presencia en Santiago siempre es una fiesta, en la interpretación de una de las sinfonías corales de un autor predilecto del público. Y si hay que juzgar por la recepción del respetable, no hay duda de que el concierto fue todo un éxito; pero a mí no me lo pareció tanto.En mi opinión, la Sinfónica de Galicia es una orquesta ideal para tocar Mahler, porque la ligereza de sus texturas instrumentales -particularmente de su cuerda- le sienta bien a la manera de orquestar del compositor, siempre transparente y nunca en plan mazacote, ni siquiera en los pasajes donde la partitura está más poblada…
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