Cuando en un resumen de un partido de fútbol se dice que el mejor fue el portero hay que pensar que el equipo no se lució precisamente. Una situación paralela ocurre cuando en una crítica musical se ensalza una propina como lo mejor de la noche. Este es el caso: la obertura de La forza del destino fue perfecta en cualquiera de los aspectos analizables, pero destacó sobre todo por adecuación instrumental, que es precisamente lo que falló en el resto del concierto.Y es que la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino, de gran tradición e historia, es una buena orquesta pero limitada para según qué programas. La cuerda, sobre todo, con sonar bien empastada carece de cuerpo y de gran rango dinámico, lo que repercute negativamente en estas dos grandes obras programadas de super-repertorio. En el Concierto para piano n.º 3 de Rajmáninov estuvo…
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