Desplazada de su acostumbrado y merecido sitial de honor a causa de las extravagancias escénicas promovidas por la dueña del Teatro Nacional, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) inauguró de manera brillante la temporada oficial 2002 en el teatro Melico Salazar, el viernes, con la dirección escrupulosa del venezolano Carlos Riazuelo, en su debut en el país, y la participación sobresaliente del ilustre pianista mexicano Jorge Osorio, quien no nos visitaba desde 1990.El público numeroso aclamó de modo entusiasta y extendido la magnífica interpretación que el solista brindó de la conocida Rapsodia sobre un tema de Paganini de Serguei Rachmáninov (1873-1943), que data de 1934, y culmina la obra para teclado y orquesta del gran compositor y pianista ruso.Sonoridad amplia y colorida, ora tenue ora poderosa, delicados matices de timbre, frases…
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