Asistimos con gran interés a la puesta en escena de estas dos perlas de la ópera llamada “de cámara”, generalmente por su pequeño formato espacio-temporal (habitualmente un único acto), reducida plantilla vocal (en el caso que nos ocupa, dos cantantes en la obra de Wolf-Ferrari y una en la de Poulenc) y, por defecto, por la también reducida plantilla orquestal. Por fin unos títulos que se salen de la senda habitual en la programación del coliseo cordobés de los últimos años, quizás más pendiente de asegurar un comprensible éxito de taquilla que de ofrecer otras músicas igualmente atractivas. Y si algo ha demostrado esta más que aceptable producción de Il segreto di Susanna de Ermanno Wolf-Ferrari y La voix humaine de Francis Poulenc, es precisamente eso: que es posible dar a conocer títulos líricos no especialmente populares (esto es,…
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