Muchas destacadas personalidades de la vida musical madrileña hicieron acto de presencia en este merecido homenaje a Enrique Franco, que la Fundación Albéniz -de la cual él fue vicepresidente- organizó en el seno de la Escuela Superior de Música Reina Sofía. Que recién ahora una figura de la vida musical reciba -a título póstumo- una condecoración por parte del Ministerio de Educación por su incansable y fructuosa labor por la música en España, es una clara demostración de que este tema no recibe el trato prioritario que se merece: solamente hace falta apreciar la enorme diferencia entre los resultados obtenidos por esta escuela y los organismos oficiales (escuelas de música, conservatorios, etc.). Digo esto ante todo por el déficit que se produce en torno a la formación de profesionales de cuerda alta (violines, violas). Ojalá este…
Comentarios