Apetecía este gran final de la temporada de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León: dos representaciones de Carmen, jueves y sábado, en versión semi-escenificada debida a Calixto Bieito y con grandes estrellas internacionales. Al final, por unas razones o por otras, todo terminó liándose: después de haber pasado por tres pianistas repetidores y varias cancelaciones de Kožená en los ensayos, esta canceló la segunda función el sábado por la mañana, ya que llevaba sintiéndose insegura últimamente y no le pareció que pudiera estar a la altura después de la representación del jueves. Esto provocó que hubiera que llamar a María José Montiel, con la que por supuesto ya se había hablado de que pudiera darse tal posibilidad. El resultado: dos Cármenes antagónicas en todos los sentidos. Y es que parece mentira cómo la participación de una u otra…
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