Inauguración de la temporada Palau 100 con el local lleno hasta la bandera (y con los programas de mano agotados). En el palco de autoridades no cabía un alfiler -desde aficionados ocasionales como el anterior Presidente de la Generalitat, hasta melómanas conspicuas como la actual Consejera de Justicia-; y la sala -empezando por la platea y acabando en el gallinero- estaba abarrotada de un público encantado de comprobar que, conforme avanza la era post-Millet (hace ya más de dos años que se destapó el enjuague, pero conviene no olvidar semejante vergüenza), la calidad de los espectáculos sube y los precios de las entradas bajan.En el escenario, debut de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham en Palau 100. Y debut por todo lo alto. Aunque no por la orquesta en sí: su sonido, poco coloreado, no resulta especialmente distinguido…
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