No cabe duda alguna de que el Instituto Internacional de Música de Cámara de Madrid (IIMCM), que inicia su sexto curso, se ha hecho un nombre en el mundo, y por tanto también aquí en la capital. Nunca vi tan lleno el Auditorio Sony, sin un asiento libre en la platea, y con los palcos igualmente ocupados. Ya en la entrada al edificio corrió la voz: ¡No hay entradas! Y no era para menos: Escuchamos cuatro obras -de las cuales dos muy raramente ejecutadas- en versiones singularmente logradas, y con un nivel de calidad de altura internacional. Es curioso constatar que la prensa madrileña no se hace eco de este tipo de acontecimiento: los críticos parecen centrarse en los eventos de gran bombo, y no sobre manifestaciones culturales auténticas. Hubo un cambio de programa: el Cuarteto Piatti no pudo asistir por enfermedad de uno de sus…
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