Primer concierto de la temporada 2011-2012 de la Orquesta Sinfónica de Galicia; una temporada marcada por el continuismo, el convencionalismo, el conservadurismo y el conformismo. Perfecto ejemplo de las tediosas líneas maestras que vertebran dicha programación, la interpretación escuchada esta noche en el Palacio de la Ópera de A Coruña resultó un nuevo escalón en el paulatino decaimiento que la sinfónica herculina experimenta desde hace años como proyecto musical, artístico, intelectual y cultural con (supuesto) valor de trascendencia social. Y eso que en cartel figuraba una obra que tanto puede dar de sí como la del Sinfonía Nº2 en do menor “Auferstehung” (1888-94) del genial Gustav Mahler (1860-1911), del cual la OSG continúa la conmemoración del centenario de su muerte, dedicándole la apertura de su curso musical (por supuesto,…
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