George W. Bush y Osama Bin Laden luchan a su manera -muy peculiar, por cierto- de hacer realidad eso que tienen en sus cabezas -si es que tienen algo-. Es decir, son unos 'elegidos' que han venido a salvar el mundo. El primero del terrorismo (de momento) y el segundo de la "podredumbre yanki".Los demás nos limitamos a vivir lo más honestamente que podemos. Si eres agnóstico, crees que la vida no es más que una sucesión de tiempos (nacer, crecer, reproducirte -si hace al caso-, y morir). La materia, dice la Física, no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Poco consuelo ese si uno tiene, cuanto menos, alguna pequeña rendija por la que desearía ser recordado.Este plan natural tan poco artístico suele matizarse con la ilusión de que somos importantes en algo, o que servimos para algo más o que hemos triunfado aunque sea en un área…
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