Este último concierto de Manuel Hernández Silva como director titular de la Orquesta de Córdoba, tras siete años al frente de la misma, se reveló algo irregular en lo artístico y tremendamente frío en lo extramusical. Los músicos cordobeses han empezado a dejar de cobrar sus nóminas pues la Junta de Andalucía no ha efectuado el pago correspondiente (está a cargo del 75% de la financiación). El evidente malestar e indignación que esto está provocando, que desde aquí compartimos y con el que nos solidarizamos, se palpaba en el ambiente. Por otra parte la mermada asistencia de público -se supone que aquí fundamentalmente abonados- sorprendía a pesar de que al día siguiente se ofrecería un segundo pase. Ciertamente tampoco el programa ayudaba mucho. Ni la obra de Stravinsky, aquí en una versión correcta pero contagiada del frío ambiente, ni…
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