Con tanta paciencia como constancia, perfilando y puliendo su temperamento singular, Javier Perianes ha dejado de ser la joven promesa para convertirse en uno de los más sólidos valores del pianismo español. Así lo ha demostrado en el concierto recientemente ofrecido en el Festival de Verano de San Lorenzo de El Escorial. La primera parte del programa la dedicó a Chopin y a Debussy, no sólo juntos sino también revueltos o, por mejor decir, entreverados, original manera de destacar las concomitancias pero también los contrastes entre ambos compositores y, más aún, la forma en que el intérprete los aborda. Por su claridad y fluidez, por su regularidad y equilibrio, el Chopin de Perianes es, más que correcto, académicamente impecable, y ello tanto en miniaturas -el Preludio op. 28, nº 1- como en piezas de salón -la Barcarola y la Canción de…
Comentarios