Emmanuel Schikaneder murió hace 200 años y el Festival de Salzurgo homenajeó por partida doble sus andanzas como libretista de ópera. En la Felsenreitschule (traducción aproximada: “escuela de equitación junto a las rocas”), Nikolaus Harnoncourt y su célebre orquesta de instrumentos de época, el Concentus Musicus de Viena, musicalizaron una nueva producción de La Flauta Mágica con regie de Jens-Daniel Herzog y escenografía y vestuario de Mathis Neidhardt. Por su parte, la orquesta del Mozarteum de Salzburgo bajo la dirección de su titular Ivor Bolton se agruparon junto a las arcadas del gran patio de la residencia arzobispal para exhumar El laberinto, una “gran ópera heroico-cómica” cuyo compositor sí es necesario mencionar: Peter von Winter.
Escénicamente, la ópera mozartiana fue una de esas que pasan en la escuela, como el Lohengrin de…
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