Ambiente de fiesta para la inaugural del LX Festival de Ópera de A Coruña, con una gala lírica a cargo de dos de los triunfadores de la pasada edición -la soprano Irina Lungu y el tenor Celso Albelo, que habían intervenido en L’Elisir d’Amore-, y con el debut en la ciudad del que seguramente será uno de los cinco directores más reputados de la actualidad en repertorio operístico italiano: el judío Daniel Oren. Éxito importante con grandes aclamaciones para todos, en un programa extensísimo -la gala se prolongó durante tres horas- y de máximo compromiso. No nos engañemos: este tipo de galas líricas consisten básicamente en una sucesión de greatest hits operísticos que todos hemos oído una y otra vez en disco o en teatro, por lo que, si no se tienen unos artistas que tengan algo realmente bueno -e incluso podríamos decir algo “nuevo”- que…
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