Sonoridad sedosa, entonación justa, trazo del arco exacto y resuelto en las cuerdas; tersura y plenitud en maderas y metales, distinguieron las ejecuciones de la Orquesta de Cámara de Israel en el aspecto técnico. A la vez, en el rendimiento interpretativo, la dirección del maestro Yoav Talmi moldeó lecturas revestidas de delicadeza y elegancia en el fraseo, calibrado equilibrio entre secciones, agilidad rítmica y respuestas fluidas del conjunto. La única presentación en el país, el jueves 30, en el Teatro Nacional (TN), era parte de una gira por nueves países iberoamericanos, con la participación como solista en el piano de Alon Goldstein. El programa consistió en tres obras de sendos compositores pertenecientes a los períodos clásico temprano, clásico y romántico de la tradición austro-germana, en un arco temporal que corría de…
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