Encontré emocionante y pleno de goces estético-musicales el noveno concierto de temporada de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), celebrado el viernes 28, en el Teatro Nacional (TN). La causa de las satisfacciones que me deparó la función fueron el desempeño excelso del solista en violonchelo, el chileno-estadounidense Andrés Díaz; la conducción admirable del maestro Irwin Hoffman, director emérito de la Orquesta Sinfónica Nacional; el rendimiento superior del conjunto, sin duda el más distinguido que le he escuchado este año, y el comportamiento atento de un público numeroso, conocedor y apreciativo. Repertorio Dos obras maestras conformaron el programa. La primera parte se dedicó al Concierto N° 1 en mi bemol mayor para violonchelo y orquesta, opus 107, de Dmitri Shostakóvich (1906-1975), figura prominente del modernismo…
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