La noche del jueves era el momento para ver cómo está de salud una de las llamadas “cuatro grandes” de Andalucía. La Orquesta Filarmónica de Málaga llegaba al Teatro de la Maestranza dentro del ciclo de intercambio entre orquestas que fomenta el conjunto sevillano. Las “cuatro grandes”, hijas de la revolución cultural fruto de la Exposición Universal de Sevilla en 1992, supusieron un cambio sustancial en la actividad cultural de Granada, Córdoba, Málaga y Sevilla.
La Filarmónica de Málaga salió con ímpetu, pero la emoción jugó en su contra. La obertura de Candide, la opereta fresca y dinámica de Bernstein, sonó al principio atropellada. Bernstein exige fuerza y muchas ganas, pero a la Filarmónica se le fue de las manos. Sonó como una orquesta desbocada hasta que encontró su lugar a la mitad de la obertura, cuando el tema principal y…
Comentarios