El siglo XX produjo en el género del concierto para violín y orquesta una larga serie de composiciones que nada tiene que envidiar a la profusa colección de obras maestras que encabezadas por los conciertos para violín de Beethoven, Mendelsohn, Brahms, Dvorak y Chaikovski nos legó el romanticismo del siglo XIX. Los muchos conciertos para violín del siglo XX cubren todo un espectro estético, desde los posrománticos, más o menos "trasnochados", de Glazunov, Gliere, Konus, Korngold o Jachaturián, hasta las obras "vanguardistas" de Berg, Schoenberg, Weill, Schnittke o Dutilleux. En una zona intermedia entre los innovadores vanguardistas y los posrománticos de la retaguardia estarían por ejemplo los conciertos de Bartók, Prokofiev y Penderecki y probablemente ahí habría que situar también los dos conciertos para violín que escribió…
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