Abro el periódico local y leo que el presidente de mi Comunidad, Canarias, dedica la friolera de 30 segundos a hablar de la política cultural de su Ejecutivo durante su discurso en el Debate del estado de la Nacionalidad (que se llama así en estas Islas a lo que en la Península Ibérica se denomina Debate sobre el estado de la Nación. Eso sí, ambos logran dormir a los culebrones por igual).Menos mal, pienso, con lo aburrido que es Román Rodríguez y su Gobierno de only men, nos hubiese dado una vara desoladora de haber estado 10 minutos. En resumen, su discurso cultural fue: "mi política en cultura es...", y se acabó el tiempo.Y es que Román Rodríguez y su gobierno de only men tiene su sede en Canarias, que es un sitio tan peculiar como para estrenar Pierrot Lunaire, de Schöenberg, casi 100 años después de compuesta. Y el caso es que el…
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