A Michal Nesterowicz, director titular de la orquesta de Tenerife desde el inicio de la temporada, ni siquiera le hace falta un podio desde el que dirigirse a los músicos. El polaco ronda los dos metros de estatura y dirige desde el suelo. Quizá esa presencia tenga algo que ver, aunque sea un poco, con la respuesta de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla en el concierto.
El conjunto, que normalmente goza de buen nivel, estuvo disciplinado y rico en matices durante este concierto. Nesterowicz supo convertir la, en principio, poco interesante Suite Carmen de Shchedrin en un acontecimiento. Basada en la música de la ópera de Bizet y con ligeros tintes de la ‘Farandole’ de L’Arlésienne del francés, la obra de Shchedrin reduce la orquesta a la cuerda y varios percusionistas. Son estos, muchas veces olvidados de la orquesta, los que llevan en…
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