En ciertas ocasiones uno experimenta la honda e íntima emoción que resulta del deleite y el goce artísticos, traducida físicamente en una especie de hipnotismo que lleva a identificarnos con la obra de arte contemplada, lo que los griegos llamaban pathos. Algo parecido afloró en el esperado concierto del domingo 3 de marzo en el Auditorio Nacional de Música con Zubin Mehta al frente de la Bayerischen Rundfunks.
Mehta es un veterano participante del ciclo Ibermúsica desde el año 1976, y hace menos de dos años, en 2011, se le pudo ver por última vez en Madrid en este ciclo al frente de la Israel Philarmonic. Igualmente, desde ese mismo año la orquesta bávara no actuaba en Madrid y Barcelona, dirigida entonces por el húngaro Adam Fisher.
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