A pesar de haber nacido en 1977, año de los acuerdos de Camp Davis, Andrea Bacchetti tuvo tiempo de debutar bajo la batuta de Claudio Abbado un año antes de la caída del Muro de Berlín, y de recibir en plena infancia consejos de este y de Herbert von Karajan, Nikita Magaloff, Luciano Berio y de un casi centenario Mieczyslaw Horszowski, lo cual representa una experiencia única para uno de los más singulares pianistas europeos del siglo XXI.
Brillante intérprete del repertorio de tecla alemana e italiana de la primera mitad del siglo XVIII y de la época de la Guerra Fría, Bacchetti fue el responsable de la clausura de la décimoprimera edición del Festival Pórtico de Zamora. De modo que si dos noches antes interpretaba un programa Bach-Berio en Madrid, en Zamora se limitó sólo a la música de tecla alemana e italiano del siglo XVIII.
Comentarios