Tras la decepción sufrida la víspera en mi primer concierto en la edición 2013 de la Semana de Música Religiosa de Cuenca [leer reseña], la Grande Chapelle me reconcilió nuevamente con un festival que ya se está convirtiendo en grata tradición personal. Todos los años escucho buenas interpretaciones en la Semana de Música Religiosa de Cuenca (más conocida por la SMR), pero al final, cuando hago recuento, son conciertos como este de la Grande Chapelle los que me hacen regresar año tras año, olvidando las cuestas conquenses y el frío que se pasa en la catedral. Y lo del frío, no crean que es exageración mía: este año la SMR optó por poner un severo aviso para el público y ofrecer mantas antes del comienzo de este concierto.
Cuando hablo de un concierto típico de la SMRC me refiero en primer lugar a un concierto en el que se presenta música…
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