Quienes vivimos en Sevilla, con algún interés por la música de nuestro tiempo, tenemos la fortuna de conocer a Francisco Ramos (“nuestro” Paco Ramos): un personaje singular, algo solitario y muy independiente; pero cuando aparece en algún concierto de música contemporánea, con su sonrisa amable y su aire aparentemente despistado, todo sencillez, con total ausencia de “pose”, los aficionados a esta música sabemos que ha llegado el que (un enigma para muchos) “sabe escuchar” mejor que ninguno. Y, claro, al final nos dirigimos a él para que nos de su “veredicto” sobre piezas que no hemos oído nunca antes. Le preguntamos algunas dudas, pero pocos (más bien nadie) disiente. Las líneas anteriores parecen aplicadas a una autoridad subida en su pedestal; pero las he escrito para señalar que es justo todo lo contrario. Tanto los que han adquirido…
Comentarios