No pensábamos asistir a este concierto, porque teníamos que volver a Galicia y el viaje era largo. Pero en el último momento nos quedamos, porque desde que vimos el programa no podíamos resistirnos, una combinación de Stockhausen y Ars Subtilior, si se hace con inteligencia, puede ser fascinante y sin duda es una experiencia muy poco frecuente.
O por lo menos eso opinaba Maruxa, porque Carreira tenía una experiencia desagradable con Tierkreis (1974) de Stockhausen. Hace casi cuarenta años -no mucho después de su estreno- la había escuchado en un concierto donde previamente se vió inmerso en una sesión de didascalia terapéutica dirigida por el propio Stockhausen, centrada en Tierkreis, que culminó en un oficio litúrgico en el que se interpretó dicha obra, mientras los acólitos vendían ejemplares de las cajitas musicales -bendecidas por el…
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