«Words, words, words», dice el príncipe de Dinamarca a Polonio en la escena segunda del acto segundo de Hamlet. Shakespeare, uno de los escritores que mejor comprendió el alma humana, fue también un auténtico músico de la palabra, a través de la versificación y la prosodia de sus piezas teatrales. Hamlet sería un buen ejemplo de ello, como de refinado uso del lenguaje retórico y cortesano, con sus clichés y modismos, con sus implicaciones a la hora de alquitarar de la palabra y su encadenamiento en frases una sonoridad, una música, un pulso del espíritu... ... a esa relación entre la palabra y la música dedicó su atención Vertixe Sonora en el primero de los conciertos de ‘Do Audible’, un ciclo anual en el que el ensemble gallego pone en relación la música con los ámbitos de la literatura, el arte, la ciencia y el pensamiento…
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