Hacía unos cuantos años que la compañía de Paul Taylor no hacía acto de presencia en un escenario madrileño. Pisaron sus bailarines el tapiz del Teatro de la Zarzuela y todos tuvimos la sensación de haber sido transportados en el tiempo y el espacio a la América de hace décadas. Y lo más curioso de todo es que la coreografía que interpretaban fue estrenada el año pasado.Como bien indicaba el programa de mano, transcurría el año 1956 cuando Paul Taylor disfrutó de su primer gran éxito; Eisenhower estaba en la White House y los Dodgers en Brooklyn. El jóven coreógrafo norteamericano se convertía en uno de los pilares de la danza contemporánea, seguía los pasos de Graham (en cuya compañía bailó como solista), Cunningham y el hispano Limón, con la única diferencia de que Taylor no desarrolló una técnica específica de danza como los otros,…
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