La Orquesta Sinfónica de Oporto, invitada de este año en el ciclo de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, dejó como tal un recuerdo excelente. Se trata de un grupo de alto nivel, que luce una cuerda delicada, unos metales seguros de sonido nada bronco, maderas equilibradas, llenas de creatividad, y percusión precisa. Otra cosa es el director Christoph König, cuyo estilo de dirección, envarado y que quiere ser rítmicamente exacto por encima de todo, choca en cierta manera con las características de un grupo instrumental al que se le podría sacar mucho más partido. Esto ya se notó ligeramente con "Desde el amanecer al crepúsculo sobre Zabriskie Point", Homenaje a William Turner op. 27, de Daniel Moreira, una obra muy seria que se articula como un gran arco dinámico desde contundentes bloques sonoros cuya textura "exterior" va siendo…
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