Apoteosis. Cuántas veces usamos vanamente las palabras, y al llegar la ocasión de emplearlas con estricta precisión (como ahora), están ya desgastadas... Si a eso añadimos una de las carencias de nuestra lengua -la dificultad para formar palabras compuestas, como bien señaló J. L. Borges- no es posible dar con el título certero. Pues hemos escrito "Bach: Apoteosis" cuando lo que queremos decir es que en este III Concierto Magistral se congrega una representación esencial de todo lo bachiano: con centro solar, claro, en Johann Sebastian; pero, girando en torno a él, todo el sistema planetario que constituyen su familia (antecesores y sucesores), sus discípulos (inmediatos y posteriores), sus lugares (desde Eisenach, que lo vio nacer, hasta Leipzig, donde la Thomaskirche acogió los 27 años últimos de su vida, y después sus restos…
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