Bajo este título arrancaba el octavo concierto de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla en el que se interpretaron obras poco frecuentes de autores italianos de la popularidad de Rossini o Verdi, junto con otras firmadas por nombres no tan conocidos por el gran público, caso de Martucci o Bottesini. En esta ocasión, se contaba con la dirección del italiano Giacomo Sagripanti, director de La Cenerentola rossiniana que esos mismos días subía a la escena del Teatro de la Maestranza y figura emergente, en particular, en el mundo operístico. A despecho de lo anterior, la velada arrancaba con la celebérrima Obertura de Guillermo Tell de Gioacchino Rossini, aquí ajustada y teatralísima (especial mención al bellísimo solo del primer chelo, como no puede ser de otra manera). Posteriormente, en el Concierto para piano y orquesta nº1 de…
Comentarios