Concierto extraño el protagonizado el 28 de marzo por Viktoria Mullova, Jaime Martín y la OSCYL, tres "entes" musicales que mejor parecieron funcionar en la obra en que menos se entendieron (Concierto de Shostakóvich), y que curiosamente peores resultados obtuvieron cuando se consiguió la comunión. La realidad no es tan complicada como esto puede dar a entender: la calidad de la violinista rusa es lo que marcó la diferencia en este concierto.
Menos distante de lo que tradicionalmente se la presupone, Mullova empleó toda su discreta y musicalmente intachable artillería para transmitir, a través de un sonido terso y magistral en cuanto a dinámicas, mucho de lo que Shostakóvich ofrece en esta obra como posible opción o camino. Evidentemente aquí no hubo implicación sentimental ni énfasis de ningún tipo, y mucho menos concesiones a la…
Comentarios