El penúltimo concierto de la temporada de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla ofrecía a priori un programa bastante redondo, aunque esto no logró por sí sólo competir contra el éxito europeo de un club futbolístico de la ciudad. Tal vez por ello pudimos comprobar más huecos de los usuales en el aforo del Teatro de la Maestranza.
El concierto se inició con una correcta y prosaica lectura de la obra de Mendelssohn, en la que quedaron de manifiesto la aplicación del conjunto sinfónico hispalense y el control por parte de la dirección de Yaron Traub.
Sin embargo, con el Concierto del agua de Tomás Marco se logró el momento de mayor interés artístico de la velada. El tercero de los cuatro conciertos para guitarra del compositor madrileño fue estrenado en 1993 (el último fue el llamado Concierto de Córdoba, estrenado en dicha ciudad…
Comentarios