Nunca dije que las Maderas de la Sinfónica de Galicia fuesen las mejores de Europa; pero sí que estaban "tal vez, como grupo, entre las mejores de Europa" (crítica al concierto del 9/4/1999: "Un neurótico dentro de una sociedad neurotizada"). Han transcurrido ya más de dos años y creo que los testimonios de diversos profesionales de la música -solistas, cantantes, directores-, de críticos y de aficionados procedentes de distintos lugares del mundo abonan esta opinión que en aquel entonces alguno encontró exagerada.Y digo todo esto porque en el concierto que comento, Tamas Vasary, tras una versión esplendorosa de las Danzas de Galanta en que la orquesta se mostró con una plenitud sonora y una perfección tímbrica admirables, hizo levantar a los diversos grupos instrumentales, identificando de manera especial a las Maderas. Pero eso no es…
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