¿Quién nos lo iba a decir hace sólo diez años? A los melómanos coruñeses, de vez en cuando, "se nos amontona el trabajo". La situación no es del todo nueva; desde hace algún tiempo, el crecimiento de la actividad musical en nuestra ciudad, y una cierta falta de coordinación de las entidades que organizan conciertos, obligan a veces a elegir uno entre dos o más el mismo día.La oferta del viernes 30 era como para pensarse muy bien a qué concierto asistir. En el Rosalía, tras el espléndido concierto de Codispotti, la Filarmónica ofrecía el segundo de la temporada, con la actuación del Tartini Strings Quarttet y un delicioso programa a base de Haydn, Glazunov y Villa-Lobos. Fue muy duro tener que renunciar a gozar este concierto.La pregunta con que se inicia esta crónica la repetimos muchos tras el concierto del viernes 30. Desde la…
Comentarios