Recuerda Rodolfo Celletti en su artículo Traviata: pregasi non urlare ('Traviata: se ruega no gritar') una máxima verdiana: "Probablemente ningún operista ha requerido como Verdi a los ejecutores tantos piani, pianissimi y mezzevoci (...) La primera característica de su vocalidad es por lo tanto ésta: un fraseo dúctil y matizado, capaz de traducir con un sonido apropiado todos las indicaciones expresivas del compositor" Esta observación se hace extensiva con mayor propiedad conforme nos acercarnos a las obras del compositor maduro; figurémonos cuánto puede esperarse de Otello y su diálogo melódico, según Osborne.Como una de las personalidades más individuadas del género, Otello es un apetecible reto para tenores inquietos, entre los que hallamos muchos aspirantes y muy pocos elegidos. Si la tesitura exige un centro corpóreo y rico,…
Comentarios