En el siglo XX estuvo centrado el variado segundo programa de la Royal Concertgebouw, que esta vez contó con la participación del joven violinista siberiano Vadim Repim que acaparó los mayores aplausos de esta edición del Festival de Música de Canarias.Tres Preludios de Tristan Keuris abrieron la noche con una interesante lectura de Chailly de unas piezas concentradas pero con mucha sustancia orquestal de un autor desconocido e infrecuente por estos lares.El plato fuerte de la noche vino con el primero de los Conciertos para violín de Dimitri Shostakovich que supuso el mayor éxito del Festival con la increíble, pero cierta, interpretación de Repim. Es casi imposible describir con palabras lo que sucedió el martes en el Auditorio, pues pocas veces, muy pocas, se conjugan tantos aspectos positivos en una interpretación musical en directo.…
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