Un suculento programa monográfico en torno a obras de Jean Sibelius nos llevó a comprobar de primera mano la evolución de la Orquesta Filarmónica de Málaga desde que, el pasado mes de septiembre, asumiera la dirección titular el maestro Hernández Silva. Sin duda, lo peor de la velada nos salió al encuentro minutos antes del concierto, en las inmediaciones del Teatro Cervantes, cuando los propios músicos de la orquesta entregaban una hojilla en la que daban cuenta de la precaria situación de la plantilla. Desgraciadamente es una escena que empieza a ser habitual y que refleja el negro, negrísimo panorama que tienen por delante las orquestas públicas andaluzas: Córdoba, Sevilla, Granada, Málaga… Y una llamada de atención a gerentes, políticos y gestores que no dudan en hacerse la foto correspondiente y poner rostros condescendientes de…
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