Siguiendo el hilo conductor de esta temporada de abono, que lleva por título “De la Rusia imperial a la Unión Soviética”, el presente concierto traía a los atriles una de las obras cumbres de la música compuesta para piano y orquesta, de la mano de dos jóvenes intérpretes.
No tanto por su complejidad extrema (probablemente en este punto el Tercero lo supere, que ya es decir) sino por su elegante postromanticismo, el Concierto para piano nº 2 de Rachmaninov es uno de los más populares y apreciados por el público. En este sentido, Juan Pérez Floristán jugaba en casa y su interpretación cumplió las expectativas, esto es, sacó adelante con aplomo y solvencia incuestionables el reto que tenía por delante e hizo disfrutar al respetable. En cuanto a un nivel superior de profundidad interpretativa, el pianista sevillano pareció más consistente en…
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